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Africala
Calendario Solidario Africala / Save the Children 2012"No Mires para otro lado, miremos a África"

En su 4 aniversario AFRICALA ha decidido utilizar su plataforma de difusión masiva para ayudar a la grave la crisis humanitaria que están padeciendo miles de personas en el Cuerno de África, una región azotada por la sequía y la hambruna que necesita de la ayuda de todos.  

Por este motivo AFRICALA ha decidido crear un Calendario Solidario  2012 que estará compuesto por 365 rostros de personas del mundo de la  cultura, la política y aquellas personas que luchan por un mundo más justo y solidario. Las ventas de este calendario serán destinadas para la organización Save the Children quienes se encuentran haciendo un gran trabajo en las zonas afectadas.

El objetivo del Calendario Solidario, ¨No mires para otro lado, miremos a África¨  es visibilizar la situación en esta región y promover la solidaridad, uno de los valores humanos por excelencia. Queremos que AFRICALA no solo sea una  plataforma de exhibición de cine sino un espacio donde podamos reforzar  el valor de la solidaridad, haciendo hincapié en la importancia de la colaboración mutua entre las personas, como aquel sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento.

Queremos Agradecer a todas las personas que formaron parte de este proyecto solidario y en especial a Elena Poniatowska Amor por habernos escrito el prólogo.


Octavio Paz decía que todos los pueblos son solidarios a la hora del desastre. Tenía razón, las situaciones de emergencia nos hacen crecer pero en el caso de México la solidaridad se extiende a lo largo del tiempo a pesar de asaltos y de robos y de las infamias a las que nos someten en el Distrito Federal.

    En 1985, los mexicanos se convirtieron en gobierno al ver que nadie acudía  en su ayuda y darse cuenta que sólo ellos podrían sacar a sus seres queridos de los escombros. Fueron los jóvenes quienes dirigieron el tráfico, vaciaron las ferreterías de picos y palas y subieron a los edificios hechos sandwich a buscar a quienes podían seguir con vida.

    "No se preocupe, yo lo ayudo, ahora mismo va a aparecer su mujer" - y en el edificio "Nuevo León" de Tlatelolco (que se había volteado sobre si mismo como una ola) eran muchos los muertos y los desaparecidos. A las siete y diecinueve, la esposa del departamento 562 del quinto piso había ido por el pan del desayuno y su marido estaba seguro que pasaba por la esquina del edificio colapsado que ahora contemplaba en medio del polvo, el olor a gas, las varillas y los ladrillos esparcidos en la calle.

    Los mexicanos aman, ayudan, dan, abrazan. A pesar del mal gobierno, a pesar de la miseria, en México, en las vecindades donde comen dos, comen cuatro. Siempre hay un taco para el hambriento que se detiene en la puerta de la vivienda. El sentido de la vida de las madres mexicanas también es dar. Muchas recogen al huérfano, al niño callejero, muchas le tienden la mano al enfermo, muchas lloran la hora muerte del otro y es en nuestro país donde más conviven los vivos con los muertos.

     Algunas mujeres que no tuvieron oportunidad de estudiar hacen todo para que sus hijos salgan adelante. Lavan, planchan cosen, guisan, tienden la mano. México no es un país indiferente y sólo los ricos-ricos se encierran en sus mansiones. Las relaciones en las colonias más pobres reafirman la vida de la comunidad humana, a pesar de que los pobres se roben entre sí, se asalten entre sí. A la hora de la verdad, la respuesta es inesperada por su nobleza. "Yo te ayudo", "Yo te presto", "Yo te digo como".

    La corrupción es la que echa todo a perder. En nuestro caso, es la del gobierno porque cuando los mexicanos - el llamado "pueblo" - se gobierna a sí mismo como lo hace a la hora del infortunio, el resultado es eso tan maravilloso que todos llamamos "solidaridad".

Elena Poniatowska Amor